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Cuando una persona piensa en hacer testamento le surgen bastantes dudas.
Algunas giran en torno a la posibilidad de beneficiar a uno de los descendientes e incluso de quitar a otro de la sucesión.

También hay quien se pregunta si es necesario dejar por escrito las últimas voluntades o basta con contárselas a los familiares. En el otro extremo, tras una defunción, los herederos se pueden interrogar si están obligados a aceptar los bienes que les corresponden o pueden rechazarlos, o cómo actuar si el fallecido deja deudas.

PREGUNTAS FRECUENTES:

1) ¿Cómo sé si el difunto ha hecho testamento?
Muchas veces ni los familiares más cercanos saben si el fallecido había plasmado por escrito ante notario sus últimas voluntades. Para saber si existen testamentos (puede haber uno o varios), hay que pedir el Certificado de Actos de Última Voluntad en las oficinas de atención al ciudadano, en las gerencias territoriales del Ministerio de Justicia.
 
Es necesario que pasen 15 días desde el fallecimiento. Este documento (imprescindible para realizar cualquier acto sucesorio posterior) indica si hay testamento y en qué notaría está depositado, pero no su contenido. Se precisa la consulta con el abogado especializado.
 
2) ¿Quién hereda si no hay testamento?
En los supuestos en que no haya testamento, la Ley establece quiénes son los herederos del difunto.
 
El primer lugar lo ocupan los descendientes. Cuando hay hijos, estos serán los herederos a partes iguales, así como los nietos o bisnietos. No importa si estos hijos son biológicos o adoptados, ni si se han tenido dentro o fuera del matrimonio.
 
Si no hay descendientes, recibirán la herencia los ascendientes, es decir, los padres. Cuando uno de ellos no vive, el otro obtendrá todos los bienes. Si ambos han fallecido, pasarán a los abuelos y en ausencia de estos, a los bisabuelos.
 
Después está el cónyuge, que sin testamento solo hereda si no hay descendientes o ascendientes.
 
En cuarto lugar se encuentran los hermanos, que se repartirán los bienes a partes iguales. Si alguno de ellos hubiese fallecido, sus hijos -sobrinos del difunto- recibirán la parte que les corresponda.
 
Por último, dentro de la línea familiar están los primos.
 
Si no los hay, será el Estado quien se quede con los bienes.
 
Para más información consulte con nuestro despacho.
 
3) Si quiero beneficiar a alguno de mis hijos, ¿tengo derecho a hacerlo?
Sí. La herencia se divide en tres partes: la legítima (la parte de los bienes de la que el testador no puede disponer porque la Ley la reserva a los herederos forzosos), el tercio de mejora y el de libre disposición. El tercio de mejora se puede utilizar para dejar a un hijo, a un nieto o un bisnieto (solo a los descendientes) una tercera parte de la herencia. Como el de libre disposición se puede usar sin restricciones, también se puede beneficiar al mismo hijo con esta parte.
Consulte su caso concreto.
 
4 ¿Qué es el usufructo?
Muchas veces se escucha que el viudo o la viuda conserva el usufructo de una vivienda, de una finca o de cualquier otro bien. Esto quiere decir que puede disfrutar del bien sin ser su propietario.
 
Aunque no puede venderlo o constituir sobre él una hipoteca, sí que puede quedarse con los rendimientos que produzca, como un alquiler, la venta de productos de una explotación ganadera, etc.
 
5) ¿Puedo heredar los bienes y no las deudas?
En efecto. Hay dos formas de aceptar una herencia: de forma pura y simple y a beneficio de inventario. Esta última opción permite que se paguen las deudas del difunto y que los herederos reciban lo demás. Por el contrario, cuando se acepta de forma simple, si hay deudas tendrá que saldarlas el heredero con su propio patrimonio.
Consulte su caso concreto.
 
 
6) ¿Tengo derecho a rechazar una herencia?
Sí. Todas las personas que tienen libre disposición de sus bienes pueden renunciar a una herencia. Es necesario hacerlo de forma explícita en escritura pública o ante el juez competente. Pero se hará de manera plena, es decir, no se puede rechazar una parte y quedarse con otra y tampoco es posible retractarse después.
Consulte sus circunstancias concretas. 


 
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